Y cómo no, a mi no me podía durar ni dos meses. Vuelvo al mercado, que es para lo único que parece ser que importo. Tomar algo, pim pam y a casa.
Aunque creo que esta noche he ganado un amigo. En nada viene a recoger a este intento de persona. Porque esta noche creo que va a ser larga.
Con un poco de suerte, adelgazaré por el disgusto.
Gracias por recordarme que no me puedo fiar de nadie y que no vale la pena luchar por casi nadie. Poca gente se lo merece.
No hay comentarios:
Publicar un comentario