martes, 4 de marzo de 2014

Días que no deberían de existir.

Días como el de hoy, en el que nada me ha salido a derechas. Ni he podido soportar una clase de spining entera. De lo único que tengo ganas es de huir, o dormir eternamente. 
Por suerte, tengo esto donde empezar a escribir para desahogarme. Pero por desgracia, hoy lo estoy haciendo demasiado tarde. 
Por otra parte, de la parte de la suerte, no me acordaba de la entrada de noviembre. Me he propuesto entrar a leerla cada vez que tnga un día malo. Y recordarme que tengo a gente que está ahí, y que no me da ningún problema. Y ya en muchas ocasiones, me ha ayudado a superarlo. 

También me he dado cuenta de que no escribí mi balance del año pasado. Empezó mal. Siguió menos mal, pero acabó bien. En los últimos meses he llegado a conocer a personas que nunca creería que encajarían en mi vida. Pero ahí están. 

Los problemas en casa no crecen... se reproducen. Detrás de uno va otro. Ya hacía mucho que no pasaba. 

En estos 2 meses y 4 días del año, he tenido días muy malos, y días muy buenos. Y estoy adelgazando bastante. 
Y no estoy mucho más inspirada que para escribir más. 
Pero si nadie lo leee.... que más dará. Tampoco es que le dé publicidad, pero lo prefiero. Así tengo un diarío al que mi madre no podrá llegar. 

Espero volver pronto con noticias buenas y bonitas.