Siempre he pensado que tatuarse el nombre de un novio es algo impensable para mi. Siempre pensé en que si algún día llegase el chico adecuado sí que nos haríamos algún tatuaje juntos y que nos recordase a nosotros.
Después de todo, y a pesar de todo, lo nuestro no sé si considerarlo brasas o cenizas... por lo menos en mí algo queda. Siempre recordaré mis dias contigo muy buenos, me has ayudado en momentos muy difíciles, has conseguido que no caiga en errores del pasado. Pero sobre todo, me has hecho reír en días imposibles.
Sé que te quiero, que no te quiero perder, pero esta situación me supera. Y me supera porque creo que es culpa mia, por mucho que digas que no me la eche.
Por lo tanto, mereces estar en mi piel para siempre.
Yo te querré deshecha, te querré en la roca viva, te querré en todos los versos que no quieran tus pupilas.
Yo te querré en la acequia, te querré en la cumbre fría.
Te querré cuando el fantasma de tu voz venga a por mí.