Y me alegro de que no exista ningún tipo de rencor ni reproche entre nosotros. Anoche parecía que volvíamos a ese enero del 2009. Sólo que los dos hemos mejorado con los años. (Tú más, la verdad).
Me gustaría tener más sábados así.
Porque los amigos, cuando son de verdad, siempre están.
No hay comentarios:
Publicar un comentario