Creo que es imposible separar los sentimientos que están dentro de casa. Intentas no exteriorizarlos a los demás, en clase, en la calle, en le trabajo. Pero es imposible. Y detrás de una, otra.
Te matas una semana a estudiar un examen, sabiendo que hay muy pocas probabilidades de aprobar, para que pase lo que pensaba: INSUFICIENTE.
Que mi actitud en clase no es buena, que no atiendo, no hago las actividades, etc etc etc.
Lo tengo todo hecho y mi actitud en clase es adecuada (lo dice hasta la selva, que no me llevo nada bien con ese sector...).
¿Qué haces? ¿Replicas?
Te dan otra oportunidad... hay que aprovecharla... no pierdes nada... ¿Y si después de eso no hay buenos resultados?
Creo que será la hora de la guerra. Luchar por sacarlo todo limpio antes de mayo. Acudir a prácticas, intentar entrar a la universidad e intentar pasar un verano que supere al del 2007, que fúe el peor y el mejor de mi vida (tuvo de todo).
Pero ahora solo tengo ganas de llorar.... llorar y llorar hasta quedarme seca,ya que dicen que cada problema tiene un tope de lágrimas. Quiero llegar a ese tope YA. Quiero que todo esto se acabe, que se cierre bien el curso. Que dentro de unos meses decida qué camino elegir: buscar trabajo o seguir formándome. Lo que sí que tengo muy claro es que en casa parada no me voy a quedar... no podría, por mucho año sabático que piense que me merezco.
Como todo: a problemas soluciones. Intentaré encontrarlas.
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