Cuando empiezas a verte con alguien siempre ves las cosas buenas. Pero cuando te encuentras con alguien sincero, tienes la suerte o la desgracia de que te dice tanto lo bueno como lo malo. Y como todo, si lo aceptas bien, si no, pues camino.
Si lo malo no hace gracia, nos centramos en que eso es malo y de ahi no salimos.
¿No deberíamos pararnos a pensar en nuestros defectos?
Sé cosas malas. Sé cosas buenas.
Sé que contigo estoy bien.
No lo sé, pero como cita el personaje de Sexo en Nueva York en un episodio....
"Deberíamos olvidarnos los malos sentimientos y lanzarnos al partido!"
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