Pero sabiendo que nunca ganas, para qué arriesgas....
Llegas a un punto en el que explotas, no sabes qué hacer o qué decir más....
Si estaban bien las cosas tal cual, ¿por qué? ¿por qué no puedo callarme la boca?
Ahora es cuando se dice eso de que ya nada volverá a ser como antes...
No hay comentarios:
Publicar un comentario