sábado, 8 de enero de 2011

¿No tengo lugar en el mundo? ¿O tengo lugar, pero no encuentro con quién compartirlo?

Preguntas que me cuestion desde hace unos días. 

El ser humano está creado para relacionarse con los demás, ¿no? Pues creo que eso de relacionarse con los demás a mi no se me da bien. Solo tengo una amiga de las de toda al vida, a la que solo veo de uvas a peras. Cada año un grupo diferente de amigas, o de amigas de salir de fiesta.
 
Tengo el don de juntar a la gente. Cambio de amigas porque las anteriores me dejan de lado por sus parejas, y estas, en cuestión de un mes o dos, conocen a alguien, se enamoran y vuelta a empezar. 

Sí, siempre me quedará la familia. Pero llegará el día en el que vuele del nido, cree el mio propio fuera de esta casa y no será lo mismo. No los tendré siempre que quiera. O más bien, todas las veces que a mi me gustaría. 
Habia pensado, que en el futuro, si no llego a conocer a algún chico especial con el que compartir mi vida, o mi lugar en el mundo, tener un bebé yo sola; pero ví anoche una película que trataba sobre eso (aunque la chica no iba al hospital a hacerse la in vitro y demás) y el niño, en el colegio, tenía que soportar burlas, en plan: niño probeta. La verdad, eso no me gustaría que se lo hicieran, ya que yo, por estar gordita, he tenido que soportar burlas desde el primer día de colegio y la verdad, no se pasa bien. Con el tiempo aprendes a que los comentarios de la gente que no es tu amiga, oidos sordos. Pero de tan pequeño, eso no lo sabes hacer. 

Entonces, ¿qué hago aquí? Todos empiezan a hacer su marcha y la opción más sencilla que veo es hacer otra vez lo mismo: encontrar nuevas amistades. Pero no tengo ganas. No me apetece tener nuevas amigas, intentar ganarme su confianza y hacer que ellas confíen en mi.

Tampoco tengo ganas de empezar otra vez las clases, tener que aguantar a la selva otros dos meses y medio. Me gustaria que hubiera un salto en el tiempo y empezar directamente las prácticas, y si tuviera algo de suerte, que fueran remuneradas (cosa que lo dudo).

Sólo tengo ganas de llorar y llorar, esperando a tener la sesperanza de que todo esto sea una pesadilla más en mi vida, que todos estos pensamientos se vayan y pueda vivir tranquila.

1 comentario:

  1. Debes intentarlo. Quizá haya sido problema de elección, o como dices, imprevistos de la vida. Pero una cosa es segura: Vivir sin amigos de verdad hace que no saborees la vida ni en la mitad de su esplendor.

    Yo sigo aún perdido, sin rumbo fijo, y se que sin amigos todo sería aún mucho más difícil.

    Estoy seguro que tarde o temprano llegará ;)

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